La politización de la educación
En medio de tantos proyectos y asuntos pocos han reparado el proyecto de ley estatutaria para la educación. No es nada memorable. Un decálogo de derechos fundamentales sin asideros fiscales ni mecanismos eficaces. Se trata de otro más de la lista larga de los proyectos de gobierno, llenos de buenas e inocuas intenciones y, de cuando en cuando, un asunto de fondo de altísimo contenido ideológico que, si no destruye, daña. Ante la inmensa crisis de la calidad de la educación básica y media que vive el país, uno esperaría una apuesta por cerrar las brechas ahí: en la infancia y el bachillerato que es el origen del problema. Ahí donde se crean las mayores inequidades no hay nada. No aparecen por ninguna parte las competencias básicas de lectoescritura, matemáticas y ciencias en donde tenemos las fallas más protuberantes. Se incluyen conocimientos tradicionales y étnicos que podrían ser un excelente complemento, pero sin las competencias básicas nos deja en el limbo. Para los niños lo...