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Efectos de la soberanía alimentaria

  Los precios de los productos de la canasta familiar definen el día a día de una familia vulnerable en Colombia. Subir aranceles a productos primarios no genera más consumo de los productos nacionales, sino escasez de los existentes, y un aumento automático del precio en los productos de la canasta. La soberanía alimentaria es el camino directo para subir los precios de los alimentos. Una familia vulnerable en Colombia destina el 23% de sus ingresos a la compra de alimentos y una familia de altos ingresos el 8%. La política de libre mercado colombiana le permite a un jefe de hogar obtener el producto de la canasta familiar más barato posible. Entre dos productos idénticos, como una papa nacional y otra importada, el jefe de hogar puede elegir aquella con menor precio. Por costos de logística y productividad, en la mayoría de los casos el producto más barato es el producido en Colombia: el 70% de los alimentos que consumimos son producidos en nuestro territorio -24 millones de tone...

Fecode, basta ya

  La educación pública en Colombia está secuestrada por un sindicato. Ocupamos los últimos puestos en la prueba PISA. La brecha de calidad se ve entre colegios del sector público y privado. Los estudiantes de colegios privados obtienen cerca de 30 puntos más en las pruebas Saber que en los colegios públicos. La proporción de estudiantes por docente es de 15 en privadas y de 18 en pública. Preocupa que de los 9.8 millones de estudiantes, solo 1.9 millones tenga acceso a la educación de calidad privada. Se estima que los estudiantes pierden al año 71 días de clase por paros de los maestros. Durante año y medio más de 7 millones de niños no tuvieron educación presencial, y finalizando el 2021, el 22% de los niños no llegó al salón de clases. Paros injustificados, adoctrinamiento y mediocridad en la educación están creando generaciones con menos oportunidades. Fuimos uno de los países con menos presencialidad en el mundo durante la pandemia. El gobierno nacional espera que al finalizar...

Nuestra coalición es la ciudadanía

    Derrotar la izquierda no es solo unión política; es seguir los ideales con los que el uribismo ha combatido la corrupción, defendido la libertad, la seguridad y la democracia en Colombia. Son esas banderas las que nos han mantenido del lado de la ciudadanía, lejos de la politiquería, y donde hemos sido la inspiración de que en política si se pueden hacer grandes transformaciones sociales. Hacer coalición con algunos miembros del Equipo de Colombia es traicionar a esos principios y a nuestro electorado. El Equipo por Colombia nos recuerda la Unidad Nacional. Una coalición creada en 2010 para apoyar a Santos, y con la cual cogobernó el país durante ocho años. Del 2010 al 2014 se perdió el debate político en el Congreso. Reformas constitucionales y leyes ordinarias se aprobaban de manera exprés, sin ningún tipo de contradicción, y sin que nadie estudiara el articulado. Una democracia sin oposición. Solo algunos académicos y periodistas alzábamos la mano frente a las barbarida...

Política de vivienda integral

  Solo el 42% de los hogares en Colombia tiene vivienda propia o está pagándola. El promedio de la OCDE es del 68%. Colombia tiene 16.2 millones de viviendas. Desde el año 2003, hemos entregado 738.559 subsidios de vivienda: más de 186 mil subsidios de Mi Casa Ya, 125 mil de Vivienda Gratuita y 55 mil de Viviendas de Interés Prioritario. Aun así, solo el 4,5% de las viviendas colombianas ha recibido algún tipo de beneficio estatal. Los hogares destinan el 44% de sus ingresos para alojamiento y servicios públicos. Es importante cambiar la participación del arriendo y convertirlo en un ahorro a largo plazo, una cuota de vivienda. En un periodo de 15 años, el 36,9% de los hogares que vive en arriendo no tendría que volver a pagar por alojamiento; pues ya tendrían vivienda propia. Cambiar el pago mensual de un arriendo por una cuota crediticia para adquisición de vivienda es una de las mejores maneras de apoyar a las familias colombianas. Esa familia además tendrá un activo fijo que no...

Más Estado y menos burocracia

  Tras la pandemia, muchos gobiernos del mundo tienen una crisis fiscal. Colombia en el 2021 alcanzó un déficit fiscal histórico de 95 billones de pesos. Esa deuda que aún no es posible solventar con el crecimiento económico, y los contribuyentes tampoco podrían ser asfixiados en esta fase de recuperación. Tras el enorme esfuerzo que ha hecho el presidente Duque para avanzar en la recuperación económica del país, sorprende la creación de 1.200 cargos en la Procuraduría. Los gastos salariales se convierten en gastos inflexibles porque después de creados es difícil deshacerlos. Los excesos burocráticos del país, pese a la ineficiencia, están protegidos con estabilidades que los hacen inamovibles. El sector público es fundamental, sin él no existiría el Estado. Sin embargo, más burocracia no significa más Estado. Más Estado se construye con más resultados, más bienes públicos: más infraestructura, más educación, más salud, más inversión social… La austeridad debe entenderse en es...

Un gran triunfo

  La ley de seguridad ciudadana aprobada en el Congreso no criminaliza la protesta, la fortalece. Reafirma el postulado constitucional de que la ciudadanía puede reunirse y manifestarse de manera pacífica. Lo que lograremos es separar la protesta del vandalismo, los bloqueos y la destrucción. Durante el paro del 2021, la encuesta Invamer mostró que el 79% de los ciudadanos estaba en contra de los bloqueos, y el 95% contra la violencia y, sin embargo, mostraban empatía con las causas del paro. La ley de seguridad ciudadana aumenta las penas de delitos callejeros cuando emplean máscaras o elementos que oculten la identidad. Agrava los delitos cuando hay ataques contra la Fuerza Pública, menores de edad o periodistas. Aumenta penas para quienes ataquen la infraestructura pública, como los sistemas de transporte. La ley pretende poner un límite a las infiltraciones violentas en las protestas pacíficas. Uno de los grandes dolores en las ciudades es que los criminales de delitos menores ...

Con la 10

  La pandemia nos dejó con una pobreza del 42,5% y una pobreza extrema de 7,4 millones de colombianos. El país perdió 509 mil micronegocios, la producción nacional cayó más del 15% y el desempleo juvenil alcanzó el 20%. Aunque según   The Economist   ocupamos el primer puesto en el indicador de Normalidad Global, existe aún descontento. Un escenario fértil para los discursos populistas, que son una amenaza a nuestra democracia, y por lo tanto a nuestras libertades. Es por esta razón que he decidido nuevamente postular mi nombre como candidata al Senado de la República. Para defender el sistema productivo, la generación de más oportunidades, la eliminación de la pobreza extrema, una educación accesible, de calidad y con identidad, y una justicia justa. Durante mis dos periodos legislativos he buscado seguir un camino que permita resultados a favor de los colombianos. En términos de leyes, logré doblar los ingresos del sector ambiental a través de su participación en las re...