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Uribe, un perseguido político

  El juicio al presidente Uribe es -sin duda alguna- una persecución política. Este no es un proceso judicial. Dos fiscales pidieron la preclusión -no había delito- y cuatro delegados del Ministerio Público, han dicho que debe ser declarado inocente. El fiscal que lo acusó había sido nombrado por Montealegre -el ministro de justicia y alegada “victima” en el proceso-, luego lo removieron, pero la acusación quedó en firme. El senador de izquierda Iván Cepeda visitaba cárceles, está probado. Hablaba con los criminales para pedirles declaraciones contra Uribe, está probado. Ofrecía beneficios humanitarios, está probado. La conducta de Uribe se limitó a denunciar las acciones del senador de izquierda radical, y para soportar la denuncia envió a un abogado para recoger la declaración de aquellos criminales que querían hablar sobre el asunto. Solo eso. Es tan evidente que, por eso, solo entonces seis años después de la declaración inicial de Monsalve sobre Uribe, hay contacto con él. Mon...

Tres duros años

  El gobierno Petro en tres años no logró solucionar los problemas que viven los colombianos, y al contrario creó otros. La inseguridad está desbordada, el sistema de salud colapsó, los subsidios de energía y gas no se pagan, los subsidios de vivienda se acabaron, las vías no se están construyendo, el sector petrolero está en crisis, no hubo mejoras en la educación ni nuevas oportunidades para los jóvenes y la pobreza disminuye a menor velocidad que otros gobiernos. “La Paz Total” aumentó la inseguridad en Colombia. En los 34 meses del gobierno Petro la extorsión aumentó un 57% llegando a los 34.687 casos. El secuestro aumentó un 102% alcanzando los 940 casos. El terrorismo un 49%, registrando 2.557 casos. El homicidio un 8% llegando a los 38.225 casos. Entre 2023 y mayo del 2025 el país ha tenido 195 masacres con 647 víctimas. El sueño de vivienda propia también lo viene acabando el gobierno. En 34 meses de esta administración, la venta de vivienda de interés social cayó en u...

La inocencia de Uribe

  Acompañé al presidente Uribe a presentar frente a la juez su defensa material. Fue extraordinario verlo, tal y como es: organizado, metódico, y preciso. Fue sencillo y fácil de entender. Su inocencia es muy clara. Ahora que estamos tan cerca de un fallo, quisiera que todos entendiéramos el proceso. Todo empieza con el senador Cepeda que encontró una forma fácil de hacer campaña: acusar a Uribe de vínculos con el paramilitarismo y prometer meterlo en la cárcel. Violentado la ley propuso un debate en el Congreso contra Uribe para acusarlo. El Congreso no es el escenario para eso, sin embargo, con la ayuda del gobierno de entonces le torcieron el cuello a la ley y lo hicieron. Entonces Uribe respondió. Fue evidente que no había nada. Especulaciones y hasta mentiras que fueron desmontadas. Luego empezaron a llegar muchísimas historias desde las cárceles: Cepeda usaba la Comisión de DD.HH. para visitar los reclusos y prometía beneficio para quienes declararan sobre Uribe o su familia....

El poder de Petro ¿para qué?

  La crisis de las democracias representativas está ligada a su propia naturaleza. El Estado de derecho reconoce las complejidades del poder, por eso lo fragmenta, le impone límites, frenos. Aquello supone transiciones lentas que en los tiempos actuales contrastan con los anhelos insatisfechos de una sociedad sumida en la inmediatez. Por eso, van apareciendo gobernantes que rompen el Estado de derecho y se explican en la necesidad de entregar resultados a la sociedad. Y para sorpresa mía, cada vez más ciudadanos están dispuestos a ceder garantías democráticas para obtener mejoras sociales. El caso de Colombia, sin embargo, es muy distinto. Estamos frente a un presidente que pretende arrollar el Estado de derecho, pero no lo hace para lograr algo, sino para escribirlo. Petro no es un hombre de ejecución, ni de acción. Lo suyo son las palabras, quiere echar discursos grandilocuentes y escribir leyes con las que promete un mundo mejor. Hacer no es lo suyo. Su manejo del Ejecutivo es m...

Junto al presidente Uribe

  El honor más grande que he tenido es trabajar de cerca con el Presidente Uribe, el mejor presidente que yo haya conocido. El gran colombiano. Los datos de su gobierno hablan por sí solos; nos devolvió nuestro país. El homicidio bajó 46%, 70% el terrorismo, y crecimos y superamos la pobreza con las políticas sociales más efectivas que haya visto nuestra historia. En todos estos años he aprendido sobre los temas públicos de él, más que de los expertos. Es profundo y creativo, encuentra soluciones que solo los más conocedores son capaces de plantear. Lo he podido ver en su trato con la ciudadanía, tiene una pregunta que demuestra su interés en la persona, y un comentario que lo hace sentir cercano. Lo he vivido como líder de nuestra bancada prudente, alentándonos a tomar las decisiones, orientando con esa pausa que solo tienen los sabios. Lo he visto siempre pregonando con su ejemplo sencillo e inquebrantable en su moralidad que se expresa desde lo más pequeño hasta lo grande. Tal v...

Petro rompió la regla fiscal

  Este año el déficit del Gobierno Nacional superará los 130 billones de pesos. Es el más alto en más de un siglo, con la excepción de aquella de la pandemia. Y es el segundo año constitutivo en el que el gobierno rompe la regla fiscal. Otra vez, presenta un presupuesto desbalanceado y pretende una nueva reforma tributaria. Lo mismo hizo el año pasado, pero el Congreso no le aprobó la reforma. Esta sería su segunda reforma tributaria, pues en 2022 hizo una que quitó a los colombianos cerca de 17 billones de pesos. Nos dejó con la mayor tasa de tributación de la OCDE, y con los impuestos saludables castigó el consumo de los más pobres en temas tan sencillos como una arepa con queso o un yogurt. Este año el Gobierno reconoció que rompe la regla. En el 2024 lo hizo, pero trató de esconderlo. El Gobierno usó de manera tramposa las “transacciones de única vez” para esconder cerca de 27 billones de pesos y “cumplir” con el límite de gasto. Desde la llegada del gobierno Petro hemos denunc...

El abismo de la violencia

  La bala la dirigieron contra Miguel, pero nos pega a todos, debe pegarnos. Es un atentado contra la democracia, contra Colombia. He tratado de hacer una pausa, guardar silencio. Tres amaneceres donde tengo la impresión de que los colores de nuestro país desaparecieron. Una punzada en el pecho. Un vacío. Un vacío inmenso, como si el abismo que como nación hemos venido esquivando, de pronto, dejara de estar a nuestro lado, para situarse al frente. Estuve en Fontibón, a las afueras de la clínica. Reinaba el silencio. Era la perplejidad con la que se contempla el abismo. Luego, esa misma noche, estuve en la Fundación Santa Fe y el silencio se convirtió en rabia. Mucha rabia. El abismo jalándonos con toda su fuerza. Abracé a María Claudia, me habló de Alejandro -tan cerca de su quinto cumpleaños-. El parangón con Miguel es inevitable, a esa misma edad sufrió la pérdida de su mamá. Pensé en Amapola, a quien dejé llorando. Me dijo tocándose el pecho que sentía algo ahí. Era la bala, que...