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Milicias: el arma secreta

¿Las milicias de las Farc no están incluidas en los acuerdos de la Habana? En los textos conocidos no se mencionan. Podría pensarse que están incluidas en el término genérico “guerrilleros”; pero parece más probable pensar que el tema quedó excluido, pues los milicianos no son guerrilleros en sentido estricto. Las milicias son civiles dirigidos por el Estado Mayor. Unas con profunda formación militar y política, en la mayoría de los casos, y otras son simples estructuras temporales para eventos específicos –como perpetrar un atentado. Los milicianos viven por fuera de la vida militar, tienen familias y residencia fija. Sin embargo, son un poderoso aparato no sólo para el adoctrinamiento y reclutamiento en las ciudades, sino para perpetrar acciones ofensivas de gran magnitud. Se infiltran en entidades, obran como espías, organizan y proveen información. Las milicias son la estructura clandestina de las Farc y son poderosas y amenazadoras. Por eso preocupa su exclusión en los ...

Álvaro Castaño Castillo

Ha muerto un caballero donde se conjugaban la sutileza, la elegancia, la cultura y el entusiasmo. Tuve el gusto de compartir con Álvaro almuerzos y conversaciones que me permiten decir que fui su amiga. Me contó innumerables historias. Sus aventuras de juventud con mi abuelo Mario en la fundación de la Universidad de los Andes -quien le regaló su primer carro para que llegara puntual a las citas que tenían. Una amistad que resistió aún el alzheimer , Álvaro siguió visitándolo y hablándole aún cuando su mente estuvo extraviada en lo más hondo. Ese joven recién casado, que vivía a las afueras de Bogotá, acompañó y ayudó a Laserna en la consolidación de esa quimérica empresa de los Andes, antes de que ese mismo joven iniciara la suya propia: la HJCK, para traer el mundo a Bogotá. Hablamos de su maravillosa relación con Gloria, de sus magníficos hijos Rodrigo y Pilar, de sus nietos, de sus amigos. Me narró los encuentros con personajes increíbles. Borges –ya en medio de la ceguera- le...

Lo Que Nosotros Proponemos

Lo que nosotros proponemos es que los 48 millones de Colombianos que detestamos la violencia nos paremos ante las FARC y exijamos que los miembros del secretariado   sean sancionados con cárcel por sus crímenes. Creemos que de esa manera podrán aspirar a ser perdonados por muchos colombianos que tenemos heridas profundas. Nos parece especialmente doloroso y ofensivo el llamado al perdón que hacen de manera cándida, embutidos en guayaberas, y entre “quizás quizás…” ,   criminales   de lesa humanidad   del calibre de alias   “J.Santrich”,   “I. Márquez” o “Timochenko”; o mujeres muy despistadas, que ahora se autoproclaman protagonistas del movimiento feminista,   tras perderse 40 años de historia de las verdaderas luchas que hemos sostenido en la democracia por la igualdad de género, por andar con un fusil al hombro. Es importante recordar que de acuerdo con la ley vigente, si yo o a cualquier resultamos condenados por un delito, jamás podre...

La paz del “no”

Durante todos estos años no he visto ningún gesto de las FARC que demuestre su voluntad de paz. Sin embargo, la declaración de que si el “no” gana el plebiscito, ellos seguirían en la mesa de negociación me pareció una buena noticia. Parecería apuntar a que las FARC estarían entendiendo que una cosa es el Gobierno y sus políticos aliados, y otra muy distinta, el país nacional. Si las FARC realmente quieren la paz, este es un gesto correcto. Impulsaría a que los sectores que hemos sido críticos frente a las concesiones tengamos un espacio en la negociación. Estaba esperando más del fallo de la Corte Constitucional sobre el plebiscito. Tenía esa institución la facultad de modular en un asunto crucial: las garantías para que los colombianos pudiéramos tener la última palabra sobre los acuerdos. Esta votación no puede ser como lo pretende el gobierno y lo admitió la Corte, una votación sobre la paz o la guerra. Esa falsa dicotomía ha servido para camuflar el debate y evadir los asuntos de ...

Querida Crítica

Me has insultado, maltratado y hasta amenazado, sin embargo, quiero pensar que hay en ti algo mejor de lo que he visto; pues no quiero cometer el mismo error que me parece que cometes. No quiero que mis prejuicios dominen mi impresión sobre quien eres y de lo que eres capaz. Me gusta pensar que una oportunidad basta para poder aproximarse, y la cercanía descubre que hay algo valioso en cada ser. Una persona es una multiplicidad de facetas, nadie es una unísona individualidad; sino un conjunto de complejidades, contradictorias y al mismo tiempo armónicas. Unas mejores que otras. Siento que me juzgas desde tus prejuicios. No quieres discutir conmigo, te niegas a empatizar, no quieres ni siquiera entender lo que digo. Creo que te la pasas en la búsqueda de que diga algo –lo que sea- que te permita probar que tus prejuicios sobre mí son ciertos. No importa que no diga exactamente lo que esperas, estás dispuesta a agregar un puñado de interpretación para convertirme en todo lo que ...

Mi oso de anteojos

Me enteré del ataque de un oso de anteojos a una res en el municipio de Totoró Cauca. Sentí alegría de que aún quedaran osos en la región y mucho miedo de que sufriera el destino de otros que tras los ataques al ganado son asesinados por la comunidad. Era domingo de puente y decidí advertir con un tuit a Parques Nacionales, que promociona campañas en defensa del oso de anteojos y otras especies por Twitter. Sugerí que debían pagar los daños que hubiera causado el oso, como se hace en muchas regiones del mundo, para conseguir la cooperación de las comunidades vecinas y lograr el fin último que es la protección de la fauna. Parques Nacionales no entendió mi propuesta -por falta de una coma- y reaccionó muy acusándome de promover acciones de matanza sobre esa especie en vía de extinción. Esto inició en la red un proceso de linchamiento en mi contra. El asunto da para al menos dos reflexiones. La primera, sobre las políticas públicas relacionadas con la fauna silvestre y la segunda...

La nueva guerra

Anunciaron la paz, eso dijeron. Esos fueron los titulares y esa la campaña lanzada por las redes sociales. El documento firmado sin embargo notificó cosas muy distintas. La noticia de una nueva guerra contra los paramilitares no impresionó a los falsos profetas de la paz, que se conforman con el titular. El aviso de una alianza con unos criminales para combatir a otros no llamó tampoco la atención. Menos el hecho de que en el documento hay párrafos y párrafos que rechazan el accionar de los grupos paramilitares, pero que guardan complaciente silencio con los asesinatos y masacres de las guerrillas. Celebraron en voz alta la entrega de las armas sin mencionar que el acuerdo debió imponer un número de armas por combatiente, haber fijado mínimos. Sin echar de menos la obligación de no volver a adquirir ningún arma, o las sanciones por el incumplimiento. Es un proceso de entrega de buena fe, donde lo que entreguen basta. No hay mecanismos de inspección, ni mucho menos consecuencias a ...